¿CUBA ANTE LA BANCARROTA?
Oscar Espinosa Chepe
5 de noviembre de 2009
La Habana – www.PayoLibre.com
– Mientras la mayoría de los países dan señales de
estar saliendo paulatinamente de la crisis económica, y algunos muestran
incrementos apreciables de su PIB, Cuba no sólo se mantiene sumida en
la crisis, sino que muestra indicios evidentes de empeoramiento, propiciado
por un gobierno que rehúsa hacer los cambios estructurales urgentemente
requeridos.
La producción agrícola continúa descendiendo,
al igual que otros sectores como la industria, la construcción y el transporte.
El gobierno trata de brindar una visión distinta mediante el anuncio
de la llegada a dos millones de turistas al cierre de octubre, para un incremento
del 3,9% con respecto a igual período del pasado año. Pero no
aclara que se ha debido fundamentalmente al creciente arribo de cubano-americanos,
gracias al cese desde hace unos meses de las limitaciones existentes en Estados
Unidos.
Tampoco se menciona el monto de los ingresos por concepto de
turismo obtenidos al cierre de octubre, que en el primer semestre de 2009 descendieron
en 12,9%, una situación que no debe haber cambiado posteriormente dado
el silencio oficial sobre este tema. Resulta positivo que arriben visitantes
a Cuba, pero la nación no vive económicamente de su número,
sino de los ingresos que dejan, y, particularmente, de las utilidades logradas
para el país por esta actividad.
Todo ello se refleja en el sector exterior, el cual afronta
una situación crecientemente grave, al punto de que el gobierno, sin
declararlo públicamente, desde hace meses ha impuesto de hecho una moratoria
en los pagos a los acreedores extranjeros e incluso congelado los fondos depositados
en bancos cubanos por las empresas radicadas en Cuba. Debido a este crítico
panorama, resulta imposible conseguir nuevos créditos externos, ante
el temor acrecentado de los prestamistas a no recuperar su dinero, lo cual redunda
en un estrangulamiento acelerado de la económica nacional, al reducirse
drásticamente la capacidad de compra de insumos indispensables para el
proceso productivo, artículos para el consumo de la población
y la adquisición de medios básicos, agudizándose un proceso
de descapitalización que dura más de 20 años.
Esta preocupante problemática presente en el 2008, ahora
puede apreciarse en las cifras publicadas por la Oficina Nacional de Estadísticas
(ONE), que aunque no ofrecen todos los datos de la Balanza de Pagos de ese año,
confirman la evaluación previa de la revista The Economist sobre un saldo
negativo en Cuenta Corriente de -2,7 miles de millones de dólares (1
peso convertible = 1.08 US$, a la tasa oficial), indicativo de la desastrosa
posición externa de la economía cubana. Los datos de la Balanza
Comercial en el 2008 recién mostrados por la ONE, que desagregan los
intercambios de bienes y servicios, indican un desbalance total de -2,3 miles
de millones de pesos, que mediante la tasa oficial de cambio está en
el entorno de -2,5 miles de millones de dólares.
Las cifras ofrecidas reflejan que mientras las Importaciones
de Bienes crecieron en un 41,4%, las Exportaciones de Bienes y Servicios aumentaron
en un 4,9%, con un alza de las Exportaciones de Servicios sólo de 7,7%.
Los servicios cubanos están centrados fundamentalmente
en el envío masivo de especialistas cubanos a Venezuela, principalmente
en Salud Pública, cuyos ingresos exactos son desconocidos y en los ingresos
por concepto de turismo, incluidos en este epígrafe por la metodología
cubana, que en 2008 alcanzaron 2,36 miles de millones de pesos, para un crecimiento
de 5,5%, lo cual parece indicar que las posibilidades venezolanas de subvención,
decisivas en años anteriores para equilibrar la Balanza de Pagos, empiezan
a ser insuficientes, dados los enormes y crecientes déficit externos
cubanos. Por tanto, la coyuntura presente es muy delicada para un país
que depende extraordinariamente de esa cooperación para funcionar.
En estas circunstancias, no puede descartarse para el resto
del 2009 y los primeros meses del nuevo año un empeoramiento de la problemática
económico-social, con serias implicaciones negativas adicionales para
el ya deteriorado nivel de vida de la población, a lo cual podría
agregarse la posibilidad de que las autoridades, obligadas ante la crítica
situación financiera, anuncien una moratoria en los pagos al exterior,
con el reconocimiento oficial de lo que en la práctica ya existe.
La noticia dada por el Ministro Rodrigo Malmierca, en su discurso
de inauguración de la XXVII Feria Internacional de la Habana, de que
el intercambio comercial cubano disminuyó un 36,0% en los primeros 9
meses del presente año, con respecto a igual período del 2008,
confirman las serias amenazas que se ciernen sobre el país.
Ojalá que el peligro de reforzamiento de la crisis pueda
evitarse, pero la actitud obstinada del gobierno de no hacer cambios estructurales
y de conceptos, ante el temor de perder el poder absoluto sobre la sociedad,
representa un enorme obstáculo para poder vencer los crecientes riesgos
actuales, que de materializarse llevarían a la nación a un desastre
mayor.
Oscar Espinosa Chepe es Economista y Periodista Independiente
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