Otro comisario europeo para el desarrollo
y la cooperación visitó Cuba
Miriam Leiva
7 de noviembre de 2009
La Habana – www.PayoLibre.com
– Profesionalidad en el cumplimiento de su mandato y sobriedad irradió
el Sr. Karel De Gucht en sus declaraciones a la prensa internacional y la televisión
cubana. Sin la grandilocuencia ni las sonrisas cómplices de su predecesor
Luois Michel y el canciller español Miguel Ángel Moratinos, arribó
a comienzos de noviembre a La Habana.
La llegada del Comisario para el Desarrollo y la Cooperación
había sido precedida por la propaganda gubernamental sugerente de genuflexión
a las demandas de las autoridades de Cuba a la Unión Europea de completar
el desmantelamiento de sus medidas del 2003 con la eliminación de la
Posición Común de 1996. El Canciller Bruno Rodríguez había
expresado días antes en la Asamblea General de las Naciones Unidas que
“Cuba no reconocía absolutamente ninguna autoridad moral a la UE
para dar lecciones de democracia” –la tradicional bravuconería.
El Sr. De Gucht inauguró el stand de la UE en la Feria
Internacional de La Habana (FIHAV 2009), donde subrayó el interés
por trabajar conjuntamente para fortalecer la cooperación, notablemente
el comercio y las relaciones económicas, al ser el primer inversionista
y uno de los principales socios. En esa ocasión, Jorge Hernández,
viceministro de Comercio Exterior subrayó el momento significativamente
positivo de relanzamiento de las relaciones entre Cuba y la UE.
La entrevista con Raúl Castro antes de partir a Bruselas
fue el colofón a las sostenidas con el Vicepresidente Ricardo Cabrizas,
el Ministro de Relaciones Exteriores y el titular de Comercio Exterior e Inversiones
Rodrigo Malmierca, así como el recorrido por La Habana Vieja y la actividad
de inicio de las obras de reconstrucción del Palacio del Segundo Cabo
con contribución de la UE, junto a Eusebio Leal.
Existía incertidumbre entre los prisioneros de conciencia
y políticos, así como todos quienes aspiran a su liberación
y el avance de la democracia y el respeto de los derechos humanos en la isla
sobre la forma como el Comisario abordaría con el gobierno las posiciones
de la UE, debido a las parcializadas actuaciones de los altos representantes
europeos mencionados anteriormente, que no sólo lesionaban a los cubanos,
sino también a las tradiciones y ejemplos de los países integrantes
de la institución y España, que comenzará a presidirla
en enero de 2010.
Pero, según informaciones de la prensa internacional,
el Sr. De Gucht manifestó: “Dejé claro que sólo podremos
cambiar la Posición Común en un nuevo formato, si logramos un
consenso… Deben crearse condiciones por ambas partes… Por parte
de Cuba eso implica gestos que deben hacerse con respecto a los derechos fundamentales…
principalmente en relación con los presos políticos y la situación
de las cárceles… No quiero hablar de condicionamientos… Es
importante aclarar que de parte de la UE el propósito de las acciones
políticas no es un cambio de régimen.”
Al parecer, el Comisario conversó en correspondencia
con los acuerdos adoptados por la Unión Europea y las condiciones existentes
en Cuba. Deja la impresión de mayor solidez en las negociaciones, si
bien no se conoce el desarrollo de las reuniones, especialmente la sostenida
con Raúl Castro, y acató también el dictado gubernamental
de no reunirse con representantes de la sociedad civil cubana. La liberación
de los presos, al menos, no debe quedar en un ritual indispensable para cubrir
formalidades, crear ilusiones y tranquilizar conciencias.
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