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CONSPIRACIÓN EN MARCHA
Oswaldo Álvarez Paz - DESDE EL PUENTE
16 de julio de 2012
Caracas,
Venezuela – www.PayoLibre.com
– Una verdadera revolución, sobre todo si es ideológicamente
socialista clásica, no puede estar condicionada por un orden jurídico
estable. Los límites legales anularían el carácter revolucionario
del proceso. La Constitución se convierte en camisa de fuerza que debe
ser adulterada, desconocida o modificada de acuerdo a los intereses de la revolución.
En toda verdadera revolución primero van los hechos
y después el Derecho, siempre flexible, de plastilina como han dicho
algunos especialistas, en un proceso casi de generación espontánea
de las normas para darle cierto piso jurídico a las acciones.
En el caso venezolano están dadas estas condiciones,
aunque el proceso sea más lento por el origen del mandato presidencial
y a la cultura democrática del pueblo. Sin embargo, el proceso revolucionario
avanza en el objetivo primario de destruir la institucionalidad preexistente
e ir construyendo el socialismo a la cubana que pretende imponer.
Se trata de una verdadera conspiración. Se trabaja abiertamente
para eso. Hemos tenido la fortuna, si es que cabe este calificativo, de que
el proceso está conducido por unos bárbaros tan ineficientes como
corrompidos, incapaces de hacer bien las cosas y acercarse a sus objetivos.
Eso, siendo bueno hasta cierto punto, los convierte en seres de alta peligrosidad
capaces de lo que sea para tapar sus deficiencias y silenciar las recias voces
y actitudes de los demócratas cada vez más convencidos de los
peligros existentes.
Estas reflexiones trascienden el hecho electoral que se avecina.
No podemos seguir confundiendo democracia con elecciones. Estas son un simple
instrumento, muy importante, pero no el único, ni siquiera el definitivo.
Hay que seguir trabajando para que la inmensa mayoría del país
se pronuncie a favor del cambio que anhela eligiendo a Henrique Capriles el
próximo 7-O.
Pero, también debemos estar alerta frente a la conspiración
existente para impedirlo. La apelación a la represión, a la violencia
física e institucional, el disimulo y la mentira son las armas del régimen
para antes, en y después de las elecciones. La FANB debe velar por el
respeto a la voluntad de la nación y el cumplimiento estricto de la Constitución
que juraron sostener y defender.
oalvarezpaz@gmail.com
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